Piso de alquiler: cuándo y cómo podemos cambiar la cerradura

17 Noviembre, 2014   Alquiler, Vivienda

ViviendaAl llegar al nuevo piso que hemos alquilado más de uno puede pensar que una copia de esas llaves que ahora llevamos en la mano tal vez siga en poder de algún otro inquilino que haya vivido en esa misma casa. La desconfianza puede aconsejamos cambiar la cerradura, cosa que como inquilino podemos hacer, pero mejor tras consultarlo con los propietarios.

Como relatan en Eroski/Consumer, aunque cuando se deja una casa es obligatorio devolver el total de juegos de llaves que el propietario facilitó cuando se entró a vivir, nadie puede impedir que haya personas que no lo hagan. En la mayoría de los casos es puro olvido, pero existen –aunque no sean muchos– quienes se las quedan para utilizarlas con fines delictivos.

De modo que cambiar la cerradura de la vivienda es una buena opción. Se puede tomar la idea de común acuerdo con el propietario o poner una nueva por su propia cuenta. En este sentido, el inquilino tiene todo el derecho a cambiar la cerradura sin pedir permiso al propietario y sin informarle.

No obstante, al inquilino le puede interesar informar al dueño y hasta darle copia de la nueva llave para caso de urgencias, como escapes de agua o un incendio. En todo caso, cuando termine su contrato de alquiler convendría que volviera a colocar la cerradura que estaba.

El propietario tiene llaves de la casa, pero no podrá entrar en ella bajo ninguna circunstancia, salvo por expreso deseo de los nuevos inquilinos. El artículo 18.2 de la Constitución aclara que “el domicilio es inviolable” y que, de incurrir en esta acción, se realizaría un allanamiento de morada, delito penalizado por la actual legislación. Es más, si el propietario desea enseñar el piso a posibles nuevos inquilinos o compradores debe contar siempre con el permiso de los inquilinos para entrar en su propiedad.

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