Estafas y timos con ladrillo: un repaso a los engaños más habituales en el inmobiliario

6 Octubre, 2014   Compra / Venta, Vivienda

El ladrillo

Perder el piso pero conservar la hipoteca

Suele afectar a personas que tienen dificultades para pagar su hipoteca. Un supuesto empresario se ofrece a comprarles la vivienda pero les asegura que les dejará seguir viviendo en ella en régimen de alquiler. Los afectados firman la cesión de la propiedad y de la hipoteca. Sin embargo, existe una cláusula que específica que esto último sólo se hará “si el banco lo permite”, como la entidad bancaria deniega las solicitudes, pierden su casa, pero conservan la hipoteca.

Ocupas con ánimo de lucro

Esta estafa consiste en ocupar ilegalmente casas para luego alquilarlas a un tercero y se suele dar en barrios pobres del extrarradio de las grandes ciudades. Los estafadores ocupan casas o pisos que han sido embargados por el banco y, a través de locutorios o centros sociales, las alquilan a inmigrantes con contratos de alquiler falsos.

Propiedades de ensueño a precios ridículos

Algunas páginas de internet o anuncios en periódicos ofrecen propiedades a precios muy por debajo de su valor de mercado. Suelen ser ganchos para captar clientes o, incluso, estafas.

Pago por adelantado

Una persona se pone en contacto con el arrendador de una vivienda y accede a alquilarla. Dice hacerlo en nombre de un familiar y tener prisa para cerrar el trato. Por ello, accede a realizar una transferencia y, con la excusa de que la operación tarda varios días en reflejarse en la cuenta, envía un justificante bancario. Sin embargo, el propietario ve que la cantidad es superior a la pactada y, cuando le comenta que ha pagado de más, el estafador pide que se le devuelva la diferencia a través de una empresa de transferencia de dinero. Ésta es la cantidad que el propietario pierde, ya que nunca existió ninguna transferencia inicial por valor superior al acordado y el justificante bancario era falsificado.

Entrega de llaves por mensajero

Esta estafa afecta a personas interesadas en alquilar un piso. Se trata de anuncios gancho, con precios muy por debajo de los habituales en la zona, que supuestamente pertenecen a un arrendador que tiene mucha prisa por alquilar. Se ofrece a enviar las llaves y el contrato a través de una empresa de mensajería… porque está en el extranjero. Mientras pide al estafado que le ingrese el importe del alquiler (alrededor de 600 euros). Cuando éste efectúa el ingreso y recibe las llaves, éstas no abren la vivienda que habían alquilado.

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