El industrial, un estilo sobrio y robusto para la cocina

10 Noviembre, 2014   Tendencias, Vivienda

Hogar

En el diseño de cocinas hay un estilo que en los últimos años destaca por encima de otros. Es el industrial, un estilo que encuentra en la funcionalidad y la comodidad los principios básicos de su filosofía. Nacido a partir de la incorporación de antiguas fábricas y talleres al mercado de viviendas, sus diseños son visualmente atractivos, muy útiles e innovadores.

El industrial es la opción para los amantes del diseño vanguardista, sobrio, de líneas rectas que no renuncian a la funcionalidad y comodidad. Dejando de lado los elementos decorativos, reducidos al mínimo, el estilo industrial convierte la cocina en un lugar cómodo, pulcro, sencillo y ordenado. La carga estética depende de la propia sobriedad y de la robustez que denotan sus materiales.

Éstos son, principalmente, metales fríos como el acero o el aluminio, que contrastan con la calidez de la madera. También destacan los lacados y el cristal, en especial el ahumado. Materiales sencillos, pensados para el uso diario y una vida duradera sin necesidad de mucho mantenimiento.

Estas cocinas apuestan por un mobiliario funcional para los usuarios, con cajones amplios de gran capacidad o con armarios de persiana que esconden los utensilios de cocina y generan sensación de orden. Detalles como los tiradores desaparecen, se mimetizan con los propios muebles, o bien siguen la linealidad del mobiliario, con formas rectas y cuadradas en acero o aluminio.

La zona del comedor forma parte del conjunto gracias a la continuidad de los materiales. Estanterías, baldas y vitrinas ofrecen continuidad, fundiéndose con el resto del mobiliario y ayudando a mantener todo en orden. Un elemento que adquiere gran importancia en las cocinas industriales son los electrodomésticos, que mezclan diseño y tecnología.

Un ejemplo son las campanas decorativas, grandes, colgantes u ocultas, de gran potencia; también las vitrocerámicas combinadas con gas con complementos como planchas o woks, o los grifos profesionales, flexibles y de caudal y temperatura graduable. Estos, además, terminan fundiéndose con el mobiliario gracias a sus acabados en acero inoxidable.

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