Decorando la casa desde cero: trucos y consejos para acertar

22 Septiembre, 2014   Tendencias, Vivienda

Decoración

El estado de la vivienda

Nueva o no, cualquier casa puede tener fallos o defectos en paredes, suelos o suministros. Lo primero que debemos hacer es revisar el estado de la pintura, los suelos, la carpintería y las instalaciones o equipos. Comprobar que no haya desconchados, rayadas, manchas en paredes y suelos. Que la caldera, los radiadores y otros equipos de climatización funcionen correctamente, si es necesario cambiar la instalación o en caso de que no exista, si hace falta ponerla.

Ceñirnos a un presupuesto

Conociendo ya el estado de la casa tenemos que cerrar nuestro presupuesto disponible para decorarla. Posiblemente surjan cosas nuevas a comprar, por lo que un margen del 10% sería recomendable. Si de entrada es evidente que no disponemos de mucho dinero, la opción puede ser ir poco a poco, priorizando espacios.

Si vamos a hacer obras, debemos pensar en si necesitaremos licencias, si podremos realizar nosotros mismos las tareas o si necesitaremos la ayuda de un profesional. También podemos mirar si las reformas pueden estar subvencionadas por las administraciones.

En el caso del mobiliario, deberemos mirar en aquellas tiendas que se ajusten, no sólo a nuestros gustos, también del dinero disponible. Además de cadenas de mobiliario y decoración de precios baratos, existe la opción del reciclaje de muebles propios o de segunda mano. Los textiles y otros complementos, los dejaremos para el final, una vez tengamos claro el presupuesto restante.

Tener claro nuestro estilo

Minimalista, industrial, clásico, rústico, contemporáneo, retro, escandinavo, vintage, étnico, ecléctico… ¿Qué estilo elegir? Nuestra casa no saldrá en las revistas, así que lo fundamental es elegir lo que va más con nuestra personalidad. Después de todo, en ese espacio vamos a vivir nosotros. Podemos elegir un estilo para toda la casa y ser fiel a su espíritu en todas las estancias o también jugar, y dotar a distintos espacios de ligeros cambios o matices. Ligeros, porque si decidimos que cada cuarto tenga un estilo propio, el resultado, esa mezcla, puede acabar por “cortarse”, como la mayonesa.

Planificar el espacio

Tomaremos medidas a cada estancia de la casa y con ese dato presente pensaremos a qué destinar cada espacio. Deberemos examinar factores como la iluminación, la amplitud, la temperatura, orientación o los ruidos: si el estudio deberá tener bastante luz; la habitación del bebé deberá estar cerca de la de los padres…

Con la cifra de nuestro presupuesto presente, meditaremos la opción de realizar obras. Puede que nos convenga unir estancias quitando tabiques o, al contrario, separar espacios con obra o con elementos de la decoración. Para esta labor podemos recurrir al típico plano a escala o utilizar la multitud de planificadores que existen.

A continuación, decidiremos qué muebles y complementos podremos colocar y dónde. Debemos ser conscientes de nuestras necesidades y de las posibilidades del espacio. En este sentido, mejor ser minimalistas, que ya habrá tiempo para añadir, si es que toca.

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