¿Qué tipos de excedencias laborales hay?

 

¿Qué es una excedencia? Según la Real Academia Española, una excedencia es: “condición de excedente, referida al funcionario público que no ejerce su cargo, o al trabajador que no ocupa su puesto de trabajo durante un tiempo determinado

Son numerosos los empleados que en algún de su vida laboral deciden coger una excedencia. Los motivos pueden ser muchos: para darse un respiro, viajar o intentarlo en un trabajo diferente. Las excedencias están reguladas en el artículo 47 del Estatuto de los trabajadores.

En esta entrada te contamos por qué tipos de excedencia puedes optar. Hay tres tipos:

 

Excedencia laboral forzosa

Es concedida cuando el empleado es elegido para ocupar un cargo público o puesto de responsabilidad sindical. Por tanto, este hecho imposibilita al trabajador continuar con su rutina laboral.  Una vez acabado el periodo en el puesto asignado, hay que llevar a cabo la solicitud de reingreso antes de que pase un mes desde la finalización.

 

Excedencia laboral voluntaria 

Cualquier empleado puede solicitarla. Sin embargo, el empleado debe cumplir el requisito de tener, al menos, un año de antigüedad en la empresa. Esta excedencia voluntaria puede durar entre 4 meses y 5 años. Pero se ha de tener en cuenta que una vez disfrutada una excedencia laboral voluntaria, deben pasar como mínimo 4 años para poder disfrutarla de nuevo.

Las excedencias laborales voluntarias pueden ser:

  • Para el cuidado de los hijos: en este caso concreto, la excedencia no será superior a tres años.
  • Para el cuidado de un familiar: se concederá como máximo de dos años de duración y además la relación con el familiar debe ser de segundo grado de consanguinidad.

En ambos casos, el tiempo de duración depende de la antigüedad del empleado en la compañía. Durante el primer año, empleado tendrá derecho a la reserva de su puesto de trabajo. Después, la reserva será de una categoría similar o en un mismo grupo profesional.

 

Excedencia pactada

Acuerdo entre el empleado y la empresa, ambos acuerdan la suspensión del contrato con condiciones y plazos estipulados. Su duración está sujeta al acuerdo entre ambas partes.

 

Sea cual sea el motivo por el que se opta a pedir una excedencia se debe tener en cuenta que hay que hacerlo con el suficiente tiempo de antelación. Intenta darle a la empresa el tiempo suficiente para aceptarla y adaptarla sin ningún problema. El tiempo de antelación no está estipulado en un plazo concreto, aunque sí es aconsejable hacerlo con al menos o aproximadamente un mes de antelación.

Tampoco es obligatorio informar a la empresa de tus motivos para solicitar la excedencia. Sin embargo, la relación con tu empresa puede depender de hacer las cosas bien o mal en un momento dado. Si lo realizas de una manera correcta, cordial y con el suficiente plazo, las condiciones de un posible futuro reingreso serán mejores.

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