Llega el calor: cómo elegir el aire acondicionado que nos interesa

5 Junio, 2014   General

El calor del verano ya está aquí y para no sufrir en el interior de nuestra casa conviene tomar medidas. Para refrescar nuestro hogar la opción más inmediata es la de instalar un aparato de aire acondicionado. A la hora de elegir entre los muchos aparatos que nos ofrece el mercado hay que tener en cuenta una serie de factores relacionados con el consumo de energía y su eficacia.

Este sistema permite procesar el aire ambiente, enfriándolo, limpiándolo al momento de salir, mediante la circulación del aire. Los equipos de aire acondicionado funcionan mediante un fluido refrigerante. Este absorbe el calor de la estancia, evaporándose, para después recorrer el circuito de refrigeración hasta la unidad exterior y eliminar, así, el calor absorbido al condensarse después de su compresión.

Hay tres diferentes tipos de aparato de aire acondicionado:

De ventana: su principal característica consiste en su facilidad de adaptación a cualquier vivienda. Este climatiza únicamente la estancia en la que se encuentra instalado el equipo.

Portátil: este sistema tampoco dispone de unidad exterior, suponiendo un importante nivel de ruido mientras está en uso, pero apenas necesita instalación.

Split: consta de dos unidades, una interior y otra exterior. La interior se compone de evaporador,  ventilador,  filtro de aire y  sistema de control; la unidad exterior, de compresor y condensador.

Este último es el sistema más vendido y dentro de sus modelos lo mejor será decantarse por la tecnología ‘inverter’. A diferencia de los equipos convencionales, este sistema adapta la potencia del compresor a los grados que precisemos en cada momento, pudiendo disfrutar siempre de una temperatura constante y un mayor confort. Además, esto significa una considerable reducción tanto en el recibo de la luz como en el ruido. Por estas ventajas, suelen ser más caros que los sistemas de climatización tradicionales.

De entrada, debemos tener en cuenta la clasificación energética del aparato. Los de clase “A” consumen casi un 50% menos de energía eléctrica. Sí, son más caros, pero a la larga merece la pena.

También debemos tener en cuenta el tamaño de la vivienda, es decir, adecuar el equipo al  espacio que necesitamos. Calcula los metros cúbicos de la estancia. Un espacio muy grande podría necesitar de más de un aparato.

En verano, la temperatura de nuestra vivienda debe estar entre los 24ºC y los 26ºC. Pero independientemente de que por cada grado de más o de menos el consumo puede variar en torno al 8%, es importante saber que no es saludable que haya una diferencia térmica con el exterior superior a 12ºC.

En la práctica, se parte de la base de que son necesarias unas 100 frigorías por cada metro cuadrado que se quiere climatizar. Sin embargo, hay que tener en cuenta otros factores como la orientación de la vivienda, el aislamiento, etc.

 

Artículos relacionados