La subida y bajada del precio de la vivienda influye en la natalidad

24 Abril, 2014   General

El aumento del precio de la vivienda provoca que la natalidad disminuya entre los que no son propietarios de su casa y que aumente entre los que la tienen. Lo asegura un estudio norteamericano que se ha publicado recientemente en el Journal of Public Economics.

Para que una pareja se plantee tener un hijo se valoran factores económicos como las perspectivas laborales y los ingresos, pero también si el precio de la vivienda sube o baja.

Su análisis estadístico se ha elaborado a partir de datos demográficos recogidos entre 1997 y 2006  y su relación con la evolución de los precios inmobiliarios durante ese mismo periodo. La natalidad baja entre los que no poseen una casa en propiedad cuando el precio de pisos y casas aumenta. Claro que el estudio se refiere al mercado norteamericano y es difícil saber si puede tener un paralelismo con el español.

Ver cómo se revaloriza su vivienda genera mucha confianza entre las parejas propietarias. Es decir, se sienten más seguros porque el valor de su patrimonio se incrementa y con ello también la seguridad para formar una familia y enfrentarse a los gastos y compromisos económicos que eso supondrá.

En cambio, aquellas parejas que no tienen casa propia son conscientes de que les será aún más difícil acceder a ese mercado. Interpretan que si se sube el precio de los pisos también aumentará el de los alquileres. Así, creen que tendrán que utilizar una mayor parte de su renta para la vivienda, lo que frena la decisión de tener hijos. La variación de los precios de la vivienda a la hora de plantearse tener un hijo es más determinante que el hecho de estar sin trabajo.

Entre las parejas que viven de alquiler se dan dos comportamientos, según se trate del primer o segundo hijo. El aumento de precios hace que se retrase la decisión de tener un segundo hijo; sin embargo, no es determinante para tener el primero. La explicación podría estar en que a muchos de ellos convertirse en propietarios les parece lejano, de manera que no renuncian a su planteamiento vital de ser padres, pero a la vez limitan su descendencia.

Artículos relacionados