El banco malo quiere terminar la construcción de 3.000 viviendas

16 Enero, 2014   General

En Irlanda ocurrió: la crisis obligó a derribar viviendas acabadas o a medio hacer. Muchos pensaban que eso ocurriría en España. De hecho, se llegó a especular sobre los planes de la Sareb –la sociedad encargada de dar salida a los activos inmobiliarios de la banca rescatada– para demoler viviendas.

Pero no sólo no llegó a haber planes efectivos en ese sentido, sino que ahora el banco malo que preside Belén Romana quiere terminar las casas que con la crisis del ladrillo quedaron a medio hacer, acabar su construcción para “venderlas mejor”. La Sareb prevé terminar este año la construcción de unas 3.000 viviendas tras haber concluido la venta de miles de inmuebles a inversores. Tiene identificadas cerca de 130 promociones en curso que serían más fáciles de vender y a mejor precio, si estuvieran terminadas. Según fuentes del banco malo, la sociedad está dispuesta a invertir 100 millones para iniciar las obras antes del verano y tratar de finiquitar en 2014 estas promociones, a las que de media les queda apenas un 20% de trabajo para estar terminadas.

De hecho, seis de cada diez de las promociones de viviendas seleccionadas están avanzadas ya al 95%, y la sociedad ha detectado “buenas perspectivas” de comercialización para todos estos inmuebles. Por zonas geográficas, las promociones que Sareb quiere concluir están principalmente en Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia, Madrid y Castilla y León, y se encuentran tanto en poblaciones grandes como de menor tamaño. Además de su venta, Sareb barajó desde sus inicios la posibilidad de alquilar cualquiera de las 89.000 propiedades con las que nació, al igual que pensó que en ocasiones sería oportuno terminar promociones en curso e incluso optar por demolerlas, aunque esta última opción sólo se plantea en casos de construcciones muy incipientes, con problemas de estructura o en situación irregular.

Artículos relacionados