La arquitectura ecológica. Regreso a la construcción con tierra

7 Enero, 2016   Construcción, Reformas, Vivienda

 

La edificación de casas con tierra vive un nuevo auge bajo el auspicio de agrupaciones como la Red Iberoamericana de Arquitectura y Construcción con Tierra, Proterra. Las razones son sus beneficios para la salud, el mejor aislamiento y el contacto con la naturaleza. Se trata de “volver a adoptar patrones culturales de antes, pero desde una visión contemporánea”, que permite “incorporar tecnología amigable con el medio ambiente en las viviendas”, explica la arquitecta uruguaya Rosario Etchebarne, integrante de Proterra y de la Cátedra de la UNESCO Arquitectura de Tierra.

Etchebarne constata que desde hace cinco años hay una mayor demanda global para vivir en casas diseñadas con tierra y madera como principales elementos. Al respecto, enumeró las ventajas de este tipo de construcción relativas a la salud, porque “se respira dentro de ambientes más sanos”, y al confort.

Mejora del Aislamiento Acústico

Tiene gran capacidad de control de la humedad y proporciona un elevado aislamiento técnico y acústico a la estructura, capaz de regular la reverberación del sonido en las estancias.

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Además, más allá del punto de vista de la construcción, sus beneficios son también de orden filosófico y psicológico, al plantear un contacto más directo de los habitantes de la casa con la naturaleza, añade. Más de la mitad de la población mundial vive en casas de tierra, emplazadas en lugares con diferentes climas y diversidad de situaciones sociales y económicas, según datos de la UNESCO. De hecho, en los centros históricos de grandes ciudades latinoamericanas como La Paz, Bogotá y Lima, así como en importantes urbes europeas como Lyon, Estrasburgo y Madrid abundan los edificios erigidos en tierra.

A juicio de Etchebarne, en base a la tierra las personas participan en la construcción de su vivienda y generan un concepto de propiedad más integral que el de los habitantes de edificios de hormigón levantados por grandes empresas constructoras. “Antes hacer el arreglo del revoque o el encalado era la rutina del año”, como “cocinar pan o mermelada casera”, no obstante, con el cambio de hábitos de vida, “la casa se convierte en un dormitorio y se pierde el hábito del mantenimiento”, argumenta.

La arquitecta uruguaya defiende que la construcción con tierra puede ayudar a solucionar problemas de pobreza, pero lamentó que tan solo se desarrollen proyectos aislados al respecto y que éstos sufran la resistencia del mercado inmobiliario tradicional.

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