Archivo de la etiqueta: condiciones

¡Buenos días! Hoy, miércoles, mitad de semana, os traemos una entrada muy interesante sobre los autónomos o mejor dicho, lo falsos autónomos.

Pero empecemos con los datos, son muchos los autónomos que hay en España, su número se ha mantenido constante en los últimos años. Cuando estalló la crisis económica en 2008 el número de autónomos era alrededor de 2.140.000, y el 2018 cerró en torno a los 2 millones, según los datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

Sin embargo, actualmente son muchas las ofertas de trabajo que ofrecen contratos mercantiles pero con las condiciones de un contrato laboral. Podemos encontrarnos entonces, frente a una situación de falso autónomo.

¿Qué es un falso autónomo?

Un falso autónomo es un asalariado al que la empresa obliga a darse de alta como autónomo pero que sigue todas las condiciones del trabajo por cuenta ajena. Es decir, un trabajador por cuenta propia que en realidad trabaja por cuenta ajena.

De esta manera, la empresa se ahorra el coste de la Seguridad Social y posibles indemnizaciones. Los falsos autónomos no existen solo en un sector o actividad sino que pueden encontrarse en diferentes y numerosos ámbitos.

¿Cómo saber si eres un falso autónomo?

Cuando eres un trabajador autónomo, te encargas de comprar tus medios y materiales  para poder trabajar, todo lo necesario corre de tu cuenta. Sin embargo, si es la empresa la que te nutre de los medios como una tablet, una telefóno, diversos materiales de oficina… es posible que te encuentres en una situación de falso autónomo, ya que trabajas por cuenta propia pero trabajas para otro y con los medios de otro.

El punto más importante. A los trabajadores por cuenta ajena se les exige cumplir un horario concreto y mayormente disponen de un lugar de trabajo. ¿Un superior te ordena lo que tienes hacer? ¿Determina tu jornada de trabajo? ¿Tus vacaciones? ¿Tienes que ocupar un lugar de trabajo? Son las condiciones que te convierten en un trabajador por cuenta ajena y si no lo eres, es probable que te conviertan en un falso autónomo.

Es la empresa la que decide cuánto vas a ganar y de qué manera lo vas a cobrar. No asumes riesgo empresarial pero tampoco recibes el beneficio que generas, ya que no puedes negociar ni tu salario ni tus comisiones.

¿Cómo te afecta ser un falso autónomo?

Tienes las mismas obligaciones y normas que el resto de trabajadores por cuenta ajena pero serás tú quien pague tu propia cotización a la seguridad social, no tienes derechos según el convenio de tu sector y tampoco tienes derecho a vacaciones remuneradas, excedencias o reducciones de jornada. Y lo más importante, podrán echarte cuando la empresa quiera, sin motivo, sin indemnización y sin finiquito.

Según informaciones de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA), existen más de 18 millones de trabajadores en España, de los cuáles 12 millones son empleados por cuenta ajena, 3 millones son funcionarios y otros 3 millones son profesionales por cuenta propia. De esos 3 millones, existen alrededor de 95.000 trabajadores que son considerados falsos autónomos. 

 

 

 

 

¿Qué es una excedencia? Según la Real Academia Española, una excedencia es: «condición de excedente, referida al funcionario público que no ejerce su cargo, o al trabajador que no ocupa su puesto de trabajo durante un tiempo determinado»

Son numerosos los empleados que en algún de su vida laboral deciden coger una excedencia. Los motivos pueden ser muchos: para darse un respiro, viajar o intentarlo en un trabajo diferente. Las excedencias están reguladas en el artículo 47 del Estatuto de los trabajadores.

En esta entrada te contamos por qué tipos de excedencia puedes optar. Hay tres tipos:

 

Excedencia laboral forzosa

Es concedida cuando el empleado es elegido para ocupar un cargo público o puesto de responsabilidad sindical. Por tanto, este hecho imposibilita al trabajador continuar con su rutina laboral.  Una vez acabado el periodo en el puesto asignado, hay que llevar a cabo la solicitud de reingreso antes de que pase un mes desde la finalización.

 

Excedencia laboral voluntaria 

Cualquier empleado puede solicitarla. Sin embargo, el empleado debe cumplir el requisito de tener, al menos, un año de antigüedad en la empresa. Esta excedencia voluntaria puede durar entre 4 meses y 5 años. Pero se ha de tener en cuenta que una vez disfrutada una excedencia laboral voluntaria, deben pasar como mínimo 4 años para poder disfrutarla de nuevo.

Las excedencias laborales voluntarias pueden ser:

  • Para el cuidado de los hijos: en este caso concreto, la excedencia no será superior a tres años.
  • Para el cuidado de un familiar: se concederá como máximo de dos años de duración y además la relación con el familiar debe ser de segundo grado de consanguinidad.

En ambos casos, el tiempo de duración depende de la antigüedad del empleado en la compañía. Durante el primer año, empleado tendrá derecho a la reserva de su puesto de trabajo. Después, la reserva será de una categoría similar o en un mismo grupo profesional.

 

Excedencia pactada

Acuerdo entre el empleado y la empresa, ambos acuerdan la suspensión del contrato con condiciones y plazos estipulados. Su duración está sujeta al acuerdo entre ambas partes.

 

Sea cual sea el motivo por el que se opta a pedir una excedencia se debe tener en cuenta que hay que hacerlo con el suficiente tiempo de antelación. Intenta darle a la empresa el tiempo suficiente para aceptarla y adaptarla sin ningún problema. El tiempo de antelación no está estipulado en un plazo concreto, aunque sí es aconsejable hacerlo con al menos o aproximadamente un mes de antelación.

Tampoco es obligatorio informar a la empresa de tus motivos para solicitar la excedencia. Sin embargo, la relación con tu empresa puede depender de hacer las cosas bien o mal en un momento dado. Si lo realizas de una manera correcta, cordial y con el suficiente plazo, las condiciones de un posible futuro reingreso serán mejores.